Rusia despenaliza la violencia doméstica y deja de considerarse delito si no se vuelve a cometer otra agresión dentro del plazo de un año. Además, "Las víctimas deberán reunir ellas mismas todas las pruebas de la paliza y acudir a todas las vistas en los tribunales para probarlo. Es absurdo que no se actúe de oficio. El agredido debe investigar su propio caso" y deja de considerarse delito, si no se reincide durante un año, solo es una falta con una sanción administrativa según explicó la abogada Marí Davtián especialista en violencia de género.

En Rusia se puede dar una paliza a la esposa al año por menos de 500 euros.

El Parlamento ruso ha aprobado con 380 votos a favor y tres en contra la última lectura de la llamada "Ley de despenalización de la violencia doméstica", que modifica el artículo 116 del Código Penal ruso.

La ley ratificada copia la redacción del artículo 116, solo que se eliminan las siguientes palabras: "contra los seres próximos", expresión en la que entran "familiares, esposo, esposa, padres, hijos, hijos adoptados, hermanos, abuelos, nietos, tutores, custodios y quienes están en afinidad o convivencia con el infractor".

Según el artículo 6.1.1 del Código de Infracciones Administrativas, las palizas u otros actos violentos pueden ser castigados en estos casos con:

-Una multa de desde 5.000 (unos78 euros) hasta 30.000 rublos (unos 468 euros),

-La detención administrativa de 10 a 15 días,

-De 60 a 120 horas de servicios comunitarios.

 

    Las infracciones administrativas prescriben pasado un año desde la sentencia judicial. Solo si el infractor comete otra agresión antes del año, se le juzgará por la vía penal y el castigo será más grave.

    Las promotoras de la iniciativa, dos diputadas y dos senadoras de Rusia Unida, el partido del presidente ruso, Vladímir Putin señalan que el artículo 116 tal como estaba redactado contradecía la Constitución de Rusia y el principio de igualdad ante la ley, ya que la agresión contra las personas desconocidas se consideraba una infracción administrativa mientras que si la víctima de una paliza era un familiar, el agresor, este tenía que afrontar un juicio criminal en el que el agresor se enfrentaría a una pena de hasta dos años de prisión mientras que en el caso de ser un desconocido sin vínculos la pena máxima sería una sanción administrativa con un máximo de cuatro meses de prisión.

     

    En Rusia está muy extendida la opinión de que el Estado no debe interferir en ningún caso en los asuntos y en la vida privada de las familias y creen que la persecución judicial solo complica y perjudica las relaciones entre familiares que deben tener libertad para resolver sus asuntos sin injerencias externas. Según dijo en una rueda de prensa reciente el Presidente ruso Vladimir Putin "La descarada injerencia en la familia" por la justicia "es intolerable" para contestar a una activista que le preguntó si no sería conveniente cambiar una ley que permite "encarcelar a un padre por unos cachetes en el culo que el niño se ha merecido".

    Por su parte el presidente del Parlamento ruso, Viacheslav Volodin, dirigió un escrito al Consejo de Europa, el el que consideraba inaceptables sus injerencias en la politica interna rusa.

     

    Según encuestas, casi un 60% de los rusos están a favor de una reducción del castigo para conflictos menores dentro de la familia a pesar de que en Rusia mueren cada año entre 12.000 y 14.000 mujeres a manos de sus parejas, según los datos difundidos por el Ministerio de Interior ruso en 2008, otras fuentes exponen que una mujer muere cada 40 minutos en Rusia víctima de la violencia de género.

     

     

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